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produccionpyme4La actividad económica cayó en 2018 un 2,6 por ciento, informó el Indec al dar a conocer el Estimador Mensual de Actividad, pero en el último mes del año cerró con una suba desestacionalizada de 0,7% lo que desde el Gobierno fue indicado como una señal de que la baja habría encontrado ya su piso y que de ahora en adelante comenzará a crecer.

Con estos resultados se prevé "que la recesión habría tocado su piso en noviembre y que a partir de diciembre la economía ya se encontraría en fase de recuperación", afirmaron. "Algunos indicadores de actividad de enero confirman esto, incluyendo índices privados y datos oficiales de despachos de cemento, producción de autos, molienda de soja, demanda de electricidad y producción de acero, que crecieron en términos desestacionalizados en enero", agregaron.

En 2018 la economía de 2,6% marcó la peor desde 2009, principalmente consecuencia de la peor sequía de los últimos 50 años: los sectores no vinculados al agro cayeron 1,6 por ciento, un número similar al registrado por dichos sectores en la recesión de 2016 y bastante menos que en la de 2014 (-2,9 por ciento). Casi la mitad de la caída de 2018 (1,1 punto porcentual) se explica directamente por el agro, que cayó 15,9 por ciento, y los efectos son mayores si se consideraran sectores vinculados como transporte, comercio e industria.

Una vez conocidos los datos del Indec, desde la consultora Ecolatina se señaló que "la recuperación de la economía será lenta", dijeron.

"En este sentido, esperamos para 2019 este año una mayor cosecha agrícola –se espera que aporte algo más de un punto de crecimiento- y un repunte de la mayoría de los sectores transables, traccionados por la mejora de la competitividad cambiaria y las expectativas de crecimiento de la economía brasileña", agregaron.

Desde la consultora privada advirtieron que "sin embargo, el resto de las actividades (dependientes de la demanda doméstica) seguirán en retroceso producto del desplome del mercado interno. De hecho, los dos componentes de la demanda interna, consumo e inversión, se mantendrán debilitados".

Ecolatina consideró que el consumo se verá impactado por los aumentos tarifarios y la inestabilidad cambiaria que "le pondrán un techo a la recuperación del salario real, el cual recién comenzará a mostrar mejoras en la previa electoral. Pero esta recomposición no será suficiente para compensar el deterioro previo y el año cerrará con una caída del salario real promedio del orden de 3,5 por ciento".

En este sentido, la inversión también sufrirá debido a que, a diferencia de otros años electorales, el aporte del sector público en materia de infraestructura será limitado.

"Esperamos una mejora considerable por el lado de las exportaciones y que continúe la contracción de las importaciones.

"En suma, durante 2019 la actividad volvería a caer cerca de 1 por ciento, encadenando dos años recesivos por primera vez desde el bienio 2001-2002. De todas formas, en términos desestacionalizados habría una recuperación parcial de la actividad en más de 3 por ciento a lo largo del año", concluyó el informe.