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La industria volvió a mostrar síntomas de una profunda recesión, ya que, según el Indec, en diciembre el sector manufacturero sólo trabajó al 56,6 por ciento de la capacidad instalada, el nivel más bajo desde julio de 2002.

En la caída se destacan los rubros textil y automotriz, en parte por paradas técnicas propias de la industria, con niveles de ociosidad de más del 65 por ciento. El indicador refleja directamente el proceso crítico que atraviesa la producción, que en diciembre verificó un derrumbe del 14,7 por ciento en la medición interanual y cerró 2018 con una baja acumulada del 5 por ciento.

El bloque de alimentos y bebidas registró un nivel de utilización de la capacidad instalada de 58,9 por ciento, en diciembre de 2018, inferior al de igual período de 2017 (61,2 por ciento). El menor nivel de utilización del bloque se explica principalmente por la baja registrada en la elaboración de bebidas, a partir de la menor producción de aguas y sodas, bebidas gaseosas y cerveza. Otros bloques sectoriales que presentaron en diciembre niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al índice general fueron refinación del petróleo (77,4%), industrias metálicas básicas (69,4%), papel y cartón (66,8%), sustancias y productos químicos (66,4%) y productos minerales no metálicos (61,5%). En tanto los estuvieron por debajo del nivel general fueron productos del tabaco (56%), edición e impresión (48,9%), productos de caucho y plástico (47,2%), la industria metalmecánica excepto automotores (42,8%), productos textiles (32,3%) y la industria automotriz (25,6%).