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DSC 1013"Silkey es una empresa con raíz de tango pero que hoy es una multinacional. Cada vez tenemos más presencia en el mundo de los negocios", explica el ejecutivo. Con esta filosofía, la compañía con más de 40 años de historia y ubicada entre las principales firmas en el mercado de la estética, sigue desarrollándose a través de la incursión en nuevos mercados.

"Creo que la historia no la escribe una persona, sino una estructura humana, que tiene que manejarse con una filosofía de gestión y aplicar las pautas y normas que la empresa considere necesarias para tener una presencia tanto a nivel nacional como internacional", señala Mauricio Wachs, presidente de Silkey Mundial. Para el ejecutivo, esta es una de las claves del crecimiento de la compañía. Desde hace poco tiempo, la firma de estética capilar incursionó en el mercado del cuidado de la piel. "Estamos en condiciones de imaginar un futuro sin límites para Silkey Mundial", agrega Wachs. En esta entrevista, además, el empresario cuenta cómo nació la compañía y qué vislumbra para el futuro.

Actualidad en Supermercados ¿Cuándo empieza la empresa?

Mauricio Wachs: La compañía se inició en 1969. Éramos un grupo de jóvenes empresarios que vimos que el mundo de la cosmética estaba en una época de esplendor. Las compañías mundiales estaban consolidadas. Y nos pareció interesante desarrollar una empresa de cosmética. Comenzamos a vender spray, el producto básico de la peluquería. Luego sacamos un fijador al agua, más tarde shampoo. Los primeros años fueron románticos, pero más tarde tuvimos la idea de hacer un proyecto más importante. Aquí comienza la segunda etapa de la empresa en la que nos centramos en mejorar la producción. A fines de la década del 70 nace Silkey Profesional y nuestra producción, mucho más profesional. Esto nos permitió abaratar los costos y tener una mejor calidad. Creo que esta fue una premisa clave del éxito que tenemos: apuntar a tener un producto que brinda la sensación de dar garantía al cliente. En eso hemos sido muy consecuentes, a través de una filosofía de desarrollo integral de la gestión para producir la base de nuestra estructura. Pensamos que todo lo que empezábamos a emprender tenía que nacer de esa matriz.

AeS: ¿En ese entonces pensaban en un plan a largo plazo?

MW: Sí, teníamos una idea de desarrollo de largo alcance y no de corto plazo. La década del 80 fue nefasta. A pesar de eso, con un crédito compramos maquinaria y apostamos a invertir en producción. Siempre apostamos a crecer, independientemente de los vaivenes económicos del país. Siempre hemos tratado de tener una visión integral. En la década del 80, avanzamos en jerarquizar nuestra línea, nace Key Color. Y luego de unos años decidimos dividir las aguas y separamos la línea profesional de la línea de venta masiva. Con esto quisimos ser honestos con nuestros clientes. Y en la década del 90 nacen otras variables comerciales en las que aprovechamos para seguir invirtiendo y compramos maquinarias. Así, el nombre de la compañía fue tomando relevancia y es el peso que hoy nos permite ser líderes, con millones de personas que adquieren nuestros productos. A lo largo de los años hemos tenido una filosofía pensando en el futuro. Incluso en la crisis de 2001, seguimos adelante. Tras 2 ó 3 meses en los que nos adecuamos a la situación fuimos resolviendo la difícil situación del país y comenzamos a imaginar el futuro. A partir de 2002 nos fijamos un plan importante. Primero de transformación, porque visualizábamos que la situación iba a mejorar. En 2003 decidimos transformar el packaging de muchos productos y cambiamos la presentación de algunas líneas. En ese año, Silkey tenía 73 trabajadores; hoy tiene 275, que producen mensualmente alrededor de 700.000 unidades de tinturas. Somos la empresa productora nacional más grande del rubro de la cosmética. Eso da una pauta del proceso de expansión y crecimiento que tuvo la compañía durante estos años, siempre cuidando la calidad de nuestros productos.

AeS: ¿ Este crecimiento està vinculado con la incursion en el canal supermercado?

MW: Si, logicamente. Hace años tomamos la decisiòn de estar presentes en un canal masivo tan importante como lo es el supermercado. Es por ello que diseñamos estrategias especiales para focalizarnos en este canal. Sergio Salva, a cargo de la Gerencia Nacional de Ventas, lidera, este proyecto de expansion y crecimiento en un canal que requiere propuestas diferenciadoras acordes a la dinàmica de su negocio.

Hoy Silkey Mundial esta a lo largo y ancho del pais en todas las cadenas de supermercados con productos de alta calidad y que responden a las demandas de un mercado cada vez màs exigente.

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AeS: ¿Cómo está compuesta la línea de productos de Silkey Mundial?

MW: En Silkey Mundial se desarrollan 24 líneas de productos internacionales altamente reconocidos. Tenemos una capacidad de producción anual suficiente para elaborar 6.900 toneladas de productos gracias a una planta productiva de 4.700 metros cuadrados. Además poseemos dos modernos centros de distribución de 2.600 metros cuadrados cada uno.

Exportación y crecimiento

AeS: ¿Cuándo comienzan a exportar sus productos?

MW: A mediados de la década del '90 comenzamos a exportar, de forma muy primaria. En los últimos 8 ó 9 años nos hemos consolidado en nuestras ventas al exterior, especialmente a países latinoamericanos (Chile, Brasil, Paraguay, Perú, México). También logramos comenzar a vender nuestros productos a Estados Unidos y Europa. El comercio exterior representa un 15% de las ventas de Silkey.

AeS: ¿Cuáles consideran que son las claves del crecimiento de la compañía?

DSC 1004 MW: Creo que la historia no la escribe una persona, sino una estructura humana, que tiene que manejarse con una filosofía de gestión y aplicar las pautas y normas que la empresa considere necesarias para tener una presencia tanto a nivel nacional como internacional. Nuestra idea siempre fue generar desarrollo. También es preciso manejar las distintas variables de las empresas, desde el punto de vista financiero, productivo y de ventas. Estos elementos se tienen que desarrollar de formar equilibrada. Gracias a esto Silkey es una de las principales empresas a nivel mundial que tiene un alto grado de jerarquía, gracias a la calidad de sus productos.


Nuevos mercados

AeS: ¿Por qué decidieron incursionar en el mercado de las cremas?

MW: Todas las decisiones las tomamos con el objetivo de seguir creciendo. Durante los últimos años comenzamos a evaluar el desarrollo de nuestra gestión y nos pareció oportuna la factibilidad de poder ingresar al mundo del cuidado de la piel, que cubre casi el 60% del desarrollo del negocio de la belleza, mientras que el cuidado capilar representa alrededor del 40%. Estamos consolidando la actividad a través de la línea de cremas Dermoestetic.

AeS: ¿Los productos de cosmética argentinos están a nivel de los principales del mundo en cuanto a calidad?

MW: Sí. Nuestro gerente de Producción es uno de los directivos de la Asociación Argentina de Químicos Cosméticos. Esto nos permite tener los mismos parámetros que las principales empresas a nivel mundial. En la actualidad estamos desarrollando la norma ISO 9000, vinculada al control de la gestión del medio ambiente. Si queremos ingresar a nuevos mercados debemos tener certificaciones que nos respalden. Además, esto nos permite jerarquizar a la empresa.

AeS: ¿Cómo vislumbra el futuro?

MW: Estamos enmarcados en una etapa de trascendencia en Argentina. Tenemos que generar inversiones que hagan crecer al país. Hoy el mundo avanza hacia la profesionalidad y hacia esa etapa es hacia donde vamos. No somos oportunistas ni queremos vender espejitos de colores. Tenemos líneas integrales, con casi 200 productos. Gracias al desarrollo de productos de cuidado para la piel estamos en condiciones de imaginar un futuro sin límites para Silkey Mundial. Se avecinan tiempos en los que hay que aplicar imaginación e ingenio, y capitalizar la historia escrita para escribir un nuevo libro. Creo que entramos en un período de alto desarrollo industrial y empresario. DSC 1010