Banner
Banner

En algunos supermercados de Estados Unidos, los usuarios de ‘tabletas’ y teléfonos de última generación pueden interactuar con los productos ubicados en los lineales para controlar su compra, obtener información, recibir descuentos personalizados y pagar. Esta nueva forma de comprar será cada vez más frecuente e, incluso, puede traducirse en la desaparición de elementos aún omnipresentes en los supermercados, como las cajas registradoras.

 El uso del teléfono móvil como canal de promociones tiene implicaciones directas para los fabricantes. Una encuesta de Aisle Buyer, proveedor de aplicaciones de compra para dispositivos móviles, refleja que el 81% de los consumidores va a las tiendas de alimentación y drugstores  con una lista de la compra. Pero de ellos, sólo un 8% apunta las marcas específicas a comprar, lo que indica que la mayoría toma decisiones sobre marcas in situ. De hecho, según este estudiocasi el 75% de consumidores estadounidenses cambiaría de marcas en estas tiendas si ofrecieran promociones en tiempo de real a través del teléfono móvil. 

Por otro lado, el pago también se puede gestionar a través de un smartphone, ya sea con la aplicación descrita o con otras formas de pago que ganan enteros en EEUU, como el servicio ‘Wallet’ de Google. Además, los propios supermercados comienzan a utilizar los tablets como sustitutivos de cajas registradoras para renovar su imagen -los que así lo hacen son percibidos como más innovadores por la mayoría de compradores-, o como herramienta para ofrecer información completa y de una forma amigable a los clientes.