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cameabril197La actividad económica bajó 1,3 por ciento en abril respecto de igual período de 2018 y arrojó su décimo tercer resultado mensual negativo consecutivo, según el informe difundido por el Indec el 26 de junio. Entre enero y abril, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) acumuló un descenso del 4,6 por ciento medido contra igual período de 2018.

Con relación a marzo, el indicador desestacionalizado creció 0,8 por ciento y la tendencia-ciclo subió 0,1 por ciento, indicó el organismo. El indicador acumula así trece meses consecutivos de caída y en mayo solo cinco de los dieciséis sectores que releva el Indec mostraron crecimiento.

La producción de bienes y servicios mostró en la medición de mayo la menor caída de los últimos doce meses y una fuerte desaceleración respecto de los meses anteriores. Desde septiembre del año pasado la economía venía cayendo a un promedio aproximado del 5 por ciento mensual y en mayo se desaceleró al 1,3 por ciento en la medición interanual.

El Ministerio de Hacienda destacó el crecimiento sin estacionalidad y sostuvo que en abril "se retomó la senda de crecimiento que se había iniciado en diciembre pasado, pero que se había visto desviado en marzo por un incremento transitorio en la volatilidad financiera". Indicó que esa mejora es "producto de la recuperación del sector agropecuario y de menores caídas en la industria y la construcción, que habían sido muy afectados por la volatilidad financiera".

En la desaceleración de la caída impactaron fuertemente la actividad de la Ganadería y Agricultura, Caza y Silvicultura con un alza del 40,2 por ciento y de la Pesca, que sumó un aumento interanual del 35 por ciento, contribuyendo ambas a aplacar el ritmo de caída. El resto de los sectores que crecieron lo hicieron muy levemente, como la Enseñanza, que mejoró 1,3 por ciento; la administración pública, un 0,2 por ciento, y la explotación de minas y canteras, con un alza del 0,4 por ciento, respecto de abril del 2018.

En el renglón negativo la mayor caída correspondió a la intermediación financiera, con 13 por ciento, y al consumo, con una baja del 11,6 por ciento en el comercio mayorista y minorista. Le siguieron la industria manufacturera, con una baja del 8,5 por ciento; el consumo de electricidad, gas y agua, con un 6,1 por ciento; la construcción, que se contrajo un 4,5 por ciento; los servicios comunitarios, con un 3,4 por ciento; la actividad inmobiliaria, con un 2,5, y la de hoteles y restaurantes, que bajó 2,1 por ciento en forma interanual.