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Coto1La Comisión de Ordenamiento Urbano Territorial del Concejo Municipal de La Plata comenzó la evaluación del proyecto presentado por Coto pidiendo autorización para instalar su segundo supermercado en la capital de la provincia de Buenos Aires (la cadena ya tiene una sucursal en la Calle 3 entre 9 y 10).

El nuevo supermercado se levantaría sobre la Avenida 1, en su intersección con la Calle 67, y tendría una superficie total de 6.551 m2. Esa superficie se ocuparía en 5 plantas, que estarían compuestas por dos subsuelos de estacionamiento, una planta baja para salón de ventas y elaboración de producciones, un primer piso para depósito, área administrativa y servicios al personal y un segundo piso destinado a la de máquinas de los montacargas y de termotanques. 

Un punto saliente del proyecto que fuera presentado a las autoridades municipales para su aprobación o rechazo se relaciona con medidas de orden urbano, ambiental y del uso eficiente de los recursos, todo ello con el objeto de mitigar y compensar una ocupación del suelo que excede algunas disposiciones del estado municipal y que motivan muchas de las expresiones de rechazo de los vecinos y comerciantes que se oponen a que el supermercado se levante en un predio abandonado donde antaño funcionara una fábrica de velas 

Para que el nuevo supermercado tuviera una inserción más amigable en el entorno urbano, Coto proyecta una serie de ideas. Son ellas: 

  • Una terraza verde. Se sustituiría la cubierta metálica por una terraza verde, que además permitirá el aislamiento térmico, regulando la temperatura interior, posibilitando un ahorro en el consumo de energía eléctrica. Esa terraza verde también aumentaría sensiblemente la vida útil de las capas impermeables de los techos y disminuiría las patologías constructivas provocadas por la diferencia térmica. Se incrementaría la retención de aguas de lluvia y se reduciría el impacto sonoro.
  • Fachada verde. Teniendo en cuenta que como consecuencia del uso que se desarrolla dentro del predio la fachada sobre la Calle 67 quedaría ciega, la propuesta es desarrollar sobre la misma un muro verde con especies vegetales. Esto mitigaría el impacto del edificio sobre el entorno urbano, enriqueciendo el paisaje con especies vegetales. A esto se deberían sumar los beneficios de aislación térmica y ahorro energético, además de una mejora en la calidad del aire y por lo tanto la reducción de la contaminación, así como una mejora en la absorción de ruidos.
  • Relentización de agua de lluvia. Sabiendo la preocupación que tiene el municipio respecto de las inundaciones sufridas en el partido y con el objeto de minimizar el hecho de no contar con superficie absorbente, se implementaría un sistema de tanques de ralentización o reservorio de aguas de lluvia para retardar el vuelco pluvial, para minimizar el impacto en el entorno cuando hubiera lluvias intensas. 

También se trabajaría en la reducción de ruidos (con equipos de condensación de bajo nivel sonoro, sala de máquinas con aislación acústica, equipos con dispositivos de supresión y/o amortiguación de vibraciones), en la reducción de generación de contaminantes, se erigiría una planta de desagües industriales con planta de tratamiento propia y se haría una apuesta muy fuerte a la eficiencia energética (por ejemplo, la iluminación interior y exterior se haría con luminarias led, las que se usarían también en heladeras y góndolas de exposición). 

Otro aspecto destacado es lo que se proyecta hacer con el cartón y el plástico. A tal efecto, el supermercado contaría con un área de acopio de cartón, equipada con una prensa que compactaría los cartones y los suncharía conformando atados. Luego se los enviaría al Centro de Distribución de Coto para su comercialización 

En cuanto al cebo y los huesos que generaría el sector carnicería serán almacenados en cámaras de frío especialmente destinadas para esta función, y retirados día por medio por los camiones refrigerados que traerían las medias reses del frigorífico para finalmente ser comercializados desde el frigorífico como materia prima para parafina, jabón, etcétera. Los otros residuos orgánicos que generaría la sucursal como también los barros que se producirían en el proceso de tratamiento de los efluentes líquidos se derivarían al lumbricario que Coto posee en la localidad de Virrey del Pino. Allí se los transformará en humus para su posterior comercialización como fertilizante, evitando el traslado y disposición final en rellenos sanitarios. 

Como se ve, la iniciativa de Coto contempla cada detalle. Habrá que esperar el dictamen de la Comisión creada en el ámbito municipal para evaluar el proyecto, y saber si las autoridades de La Plata le dan vía libre al sueño de la cadena de agrandar su presencia en la capital provincial.